Casa O | CAPA Lab

Respuestas a cargo de M.Arq. Mariano Arias­Diez [MAD] y M.Arq. Gonzalo Elizarraras [GE] socios de CAPALab

ACH: ¿Existe alguna investigación previa al prototipo de vivienda que conforma a la Casa O tanto en su materialidad, funcionalidad y proceso colaborativo ?

MAD: El antecedente de la Casa O fue un pequeño proyecto que nos comisionaron en Todos Santos (un pueblo cercano a Los Cabos) con el mismo fin, dotar de una vivienda con tope presupuestal de diez mil dólares a una madre soltera y a sus 3 hijos que se habían quedado sin nada después del Huracán Odile.

Materialmente ambos socios de CAPALab tenemos experiencia construyendo con tierra compactada (tapial) en nuestras propias prácticas profesionales y conocemos perfectamente las propiedades térmicas y estructurales que este material aporta así como la funcionalidad y facilidad de construcción, pensando en que se debería implementar en vivienda de escasos recursos.

ACH: ¿Tras la experiencia de generar este tipo de arquitectura, en qué se distinguen los espacios y edificios diseñados o intervenidos y pensados por arquitectos de aquellos que se realizan sin su participación?

GE: No es que necesiten un arquitecto o que el diseño de este modelo de casa sea mucho mejor que el que puedan diseñar ellos mismos, yo creo es al revés. Nosotros nos fijamos más en la arquitectura vernácula o arquitectura sin arquitectos, más en la fenomenología de estas “chabolas” o “invasiones”. Yo personalmente llevo muchos años estudiando este fenómeno. En el 2002 ganamos un concurso en Barcelona replanteando lo que se conoce como Chabolas y en el proyecto que desarrollé como beneficiario de la Beca Jóvenes Creadores FONCA en 2007 también tocaba el mismo tema, el aprender de la arquitectura sin arquitectos.

Nuestra principal aportación en el proyecto de la Casa O pienso que es técnico, al tener algunas directrices técnicas entre lo que pueden usar como material común (tierra o arena reforzada) en una edificación; es tratar de cambiarles la percepción de algo que quizás si no se los puntualizamos difícilmente llegarían a plantearse esa solución. Así de sencilla queríamos que fuera nuestra aportación, un re‐enfoque.

ACH: ¿Qué herramientas y estrategias se implementaron para activar y facilitar el involucramiento de la comunidad en los procesos de la producción del espacio?

MAD: Se planteó realizar talleres con los afectados/beneficiados, es decir, se pretendía demostrar el proceso constructivo de tierra compactada a los futuros habitantes para que entre ellos se ayudaran entre sí a construir sus viviendas, se fomentara la integración comunal y social, se liberara el “diseño arquitectónico” de una interpretación única, se abriera a la libre interpretación entendiendo ciertos conceptos básicos de cómo organizar la vivienda y partiendo de ahí la idea era que la filosofía proyectual así como el proceso y técnica constructiva se fueran propagando de boca en boca y de maestro a aprendiz para que se expandiera de manera orgánica y anónima. En un principio fue complicado ya que nos dimos cuenta de que nuestra idea (de arquitectos) de que la gente tenía carencias económicas por carecer de trabajo era errónea, pocos de la comunidad tenían tiempo para tomar una capacitación durante la semana; pero hemos tenido avances.

ACH: ¿Qué aprendizajes guardan la arquitectura y organización social rural o tradicional para las ciudades y para el presente?

GE: La “ciudad” está en decadencia (ver lo insostenible de CDMX), dicho ente afronta una problemática mayor debido a su escala y densidad. Creo el aprendizaje del S.XX es que hay que salir de la ciudades. No hay suficiente capacidad de carga para mantenerlas una vez visto los resultados de la migración masiva hacia la ciudad. Creo que todo regresa, como los ciclos, creo que todo sigue cambiando, vamos a ver qué pasa . ACH: Dado el panorama de vivienda social de inmobiliaria que padece México.

ACH: ¿Se piensa en la Casa O como una alternativa constructiva y de autofinanciamiento?¿Por qué?

GE: El “panorama” de la vivienda inmobiliaria en México es un mal chiste. Es pésimo, es casi insultante, realmente no tengo nada que comentar sobre la especulación urbanística inmobiliaria “social”..

Casa O más que una alternativa de vivienda social es una alternativa constructiva y un ejercicio de autogestión comunitaria. No hay que ir a darle pescados a la gente para solucionar el hambre, hay que enseñarles a pescar.

ACH: ¿Cómo pudiera impactar la Casa O a comunidades de otras regiones del país?¿Sería un proyecto adaptable?

MAD: El núcleo de nuestro prototipo es el patio central, comprender cuáles son los beneficios de tenerlo hace que el proyecto se pueda adaptar a cualquier estilo de vida que puedan tener las diferentes regiones y culturas que comprenden el territorio mexicano. La tierra como material de construcción ha demostrado históricamente desde hace muchos siglos que se adapta tanto de sitios con climas húmedos y lluviosos hasta calientes y áridos. Me gusta pensar que no necesariamente la “Casa O” debe tener un impacto, me gustaría más que se transmitiera entre más gente las diversas formas que hay de construir con tierra y generara un movimiento de autoconstrucción con un material más digno y amable con los diversos climas que el block de cemento (que también es un producto industrial y con un claro beneficio económico que nos han hecho creer es lo más óptimo y eficiente para la construcción).

ACH: ¿Se pensaría en impulsar las técnicas constructivas de tierra en esta comunidad de Los Cabos como modelo económico para la misma, o como modelo autosustentable incluso de tradición?

MAD: No me interesa que el proceso constructivo se vuelva un modelo o motor económico de las comunidades, me interesa más que la técnica constructiva sea conocimiento que se transmita de manera transgeneracional y trans‐socialmente. No creo en la realización de vivienda como productos de venta, ahí radica gran parte de la mala calidad de la oferta de vivienda en el país y tal vez en el mundo (piensa en un recipiente de cerámica realizado por un artesano con un conocimiento acumulado y transmitido por generaciones, contra un recipiente de plástico fabricado por millares al día en una fábrica, los dos sirven para lo mismo, almacenar comida, pero en cual prefieres comer?).

Creo que cada ser humano debe ser capaz de construirse su propia vivienda, así como lo hace cualquier otro animal, la capacidad la tiene, el conocimiento lo ha perdido, hay muchos intereses económicos que nos han hecho creer que hay que usar ciertos materiales y formas de habitar, estas son aseveraciones que me gusta siempre poner en duda.

 

Mariano Arias ­Diez (Cd. de México)

Es Maestro en Arquitectura por el Instituto de Arquitectura Avanzada de Cataluña (IaaC), desde hace más de 10 años es director de su oficina a10studio (www.a10studio.net) y es asociado en CAPALab.

Gonzalo Elizarraras (Cd. de México)

Es Maestro en Arquitectura y Arquitectura de Paisaje por la Universidad Internacional de Cataluña (ESARQ­UIC), desde hace más de 10 años es director de su oficina fabriKG (www.fabrikg.com) y es asociado en CAPALab.

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