¿De quién es el espacio público?

¿De quién es el espacio público? En estricta teoría, como lo dice su nombre, la respuesta es clara: el espacio público es de todos. Sin embargo esta respuesta genera muchas otras como ¿todos podemos darle el uso que queramos?, ¿hasta dónde termina el espacio público y se convierte en privado? Y ¿quién rige las decisiones que se toman entorno a este espacio?

Las respuestas a estas tres preguntas no son sencillas pero es necesario analizarlas. Según el Colegio de Arquitectos de México el espacio público es “Un punto de encuentro y de expresión comunitaria, así como de esparcimiento, integración y cohesión social. El espacio público comprende todas aquellas áreas de servicio y uso común, como son: plazas, alamedas, áreas verdes, parques, jardines, espacios deportivos y culturales, calles, avenidas, camellones, bosques y lagos, entre otros.” Es claro que dentro de esta ecuación hay un inmenso contraste con lo que sucede en realidad.

Todos los días nos encontramos con espacios en mal estado, sucios, inseguros y por ende vacíos, espacios que están destinados nuestro uso, sin embargo, por cuestiones muchas veces ajenas al ciudadano estos lugares han sido reclamados por grupos exclusivos de personas que no les han hecho ningún bien. Ya sea el gobierno el culpable o la ola de inseguridad que aqueja nuestra ciudad, el espacio público ha pasado a ser de nadie. Un irremediable nido de problemas de los que nadie quiere formar parte y es precisamente por esto que algo es claro: debemos reclamar y recuperar estos lugares que, por definición, nos pertenecen. También es claro que si no lo hacemos nosotros el gobierno se encargará de ponerles un precio y venderlos al mejor postor.

La iniciativa ciudadana ha dado pasos agigantados pero se necesita mucho más fuerza de fondo para poder darle un giro significativo a las injusticias que consumen y terminan con nuestros espacios. Siguiendo el ejemplo de la actividad Parque(ando), que se llevó a cabo recientemente en calles de la ciudad de México, es como podemos poner un alto a aquello que no nos parece. Es tiempo de la movilización, es el momento de mostrar nuestra inconformidad a través de acciones; no basta quejarse, es momento de convocar y actuar. El espacio público es de todos.

 

Recent Posts