El metro como indicador de desarrollo creativo

Hace unas semanas durante el Congreso PICNIC se hicieron un par de reflexiones entorno a la forma en la que un indicador del crecimiento de una ciudad, en el sentido político, económico y social, es la instauración de un sistema de transporte público como el metro.

La primera metrópolis en adoptar como solución la construcción de vías subterráneas para agilizar la movilización de la población fue Londres. Como consecuencia de la revolución industrial la ciudad creció exponencialmente y es por eso que en 1853 se comenzó con la construcción de los primeros 6km, que año tras año continuaron expandiéndose hasta lograr, hoy en día, un total de 408km, 11 líneas, 274 estaciones. A esta construcción le siguieron la del metro de Nueva York en 1863 formada por 1355km, 24 líneas y 468 estaciones, posteriormente París inauguró el suyo en 1900 y que actualmente cuenta con 200 km, 16 líneas y 306 estaciones. Podría seguir con la lista de todas las ciudades europeas que siguieron con el ejemplo como Madrid, Budapest, Glasgow, etc. Sin embargo el punto clave a destacar es aquel que usaremos como comparación: el metro de la ciudad de México. El metro de la capital mexicana fue inaugurado en 1969 y actualmente cuenta con 226km, 12 líneas y 195 estaciones, irónicamente de todas las ciudades previamente mencionadas esta urbe es la que cuenta con mayor número de habitantes; lo cual hace imposible concebir que sea un transporte eficiente.

Sin embargo, ¿qué dice esto del crecimiento de una urbe? Si volvemos a la concepción de esta solución como medio de transporte podemos destacar que es consecuencia de un crecimiento de tipo económico en la urbe a la vez que infiere un cambio ideológico en la sociedad que es, evidentemente, gradual y responde ante la velocidad con la que estos impulsos recaen sobre la producción de todo tipo, entre ellas, la producción creativa. Siguiendo estos conceptos la ciudad de México es, a comparación de los núcleos urbanos europeos, relativamente nueva y si seguimos la línea del auge creativo que llevó a estas ciudades a convertirse en focos de producción artística, mismo que les tomó alrededor de 50 años, podemos concluir que la capital mexicana está en vías de desarrollo y creciendo a pasos agigantados.

Recommended Posts