Kit del Vecino Prendido y Centros de Pensamiento Vecinal

Hola Vecino (Luis y Jesús Álvarez), vecinos del barrio de Tampiquito, usuarios del Kit

Texto: Diálogo entre Adalberto Charvel y Jesús Álvarez. Ciudad de México – Tampiquito, Monterrey

ACH: ¿Cómo ha sido el proceso de propagación de los centros de pensamiento vecinal encabezados por Hola Vecino en distintas comunidades fuera de Tampiquito y cómo este modelo de organización vecinal se ha logrado adaptar a los distintos sitios?

 

JÁ: En realidad, un centro de pensamiento se plantea desde un inicio en un lugar de inteligencia vecinal que si bien puede ser desmontable (mediante piezas de cartón), la idea es que este espacio sea un punto de reunión y de visita vecinal. Actualmente existen CP en varias colonias de la Zona Metropolitana de Monterrey y Guadalajara (García, Col. Maria Luisa, La Purísima, Col. Country, Providencia Sur en Guadalajara). La adaptación de estos espacios puede ser flexible, la idea base de los CP es que cuando los vecinos se junten lo hagan alrededor de información de su entorno, que se den cuenta y que cotejen su proyecto o decisión con datos y no se tomen deliberadamente determinaciones asumiendo mayorías o suposiciones.

 

ACH: ¿Cómo se desarrolla el proceso de documentación histórica, demográfica, de usos de suelo y política y qué nivel de participación han tenido los vecinos pertenecientes a las distintas comunidades en esta formación en conjunto con el equipo de Hola Vecino ?

 

JÁ: Nuestro trabajo es hacerles llegar información oficial y secundaria a los vecinos. Darse cuenta de su historia y demografía con el objetivo de reconectarse con su entorno y por ende provocar que estos se conozcan bajo un proceso de formación e integración que da como resultado un nivel de participación y de involucramiento en temas vecinales como lo son usos de suelo y políticas de participación ciudadana. Nuestra documentación se basa en reuniones, encuentros y minutas. La perseverancia vecinal de cualquier comunidad se mide a lo largo de uno o dos años que es más o menos cuando pueden ver el resultado de sus proyectos o la implementación de los mismos.

 

ACH: ¿A qué grado el Kit del vecino prendido en conjunto con los talleres entre vecinos pueden generar una tipología de dinámica vecinal? ¿Se considera al Kit una herramienta flexible que permite ir sumando valor a la práctica vecinal según la persona que tome la iniciativa? ¿Existe un ejemplo en particular de esto que quisieras mencionar?

 

JÁ: El Kit tiene una base y un contenido básico que toda comunidad debe de tener al momento de iniciar su activación. Cada Kit es diferente y se diseña en base a las capacidades que los vecinos en cuestión tengan o desarrollen durante los talleres vecinales. El Kit es lo más flexible y lúdico posible, en realidad, nunca deja de evolucionar ya que ese kit servirá a todo comité o mesa vecinal que tome poder en cada cambio de administración.  

 

ACH: ¿En qué medida ha logrado impactar Hola Vecino a la comunidad de Tampiquito y a las colonias de sus alrededores tomando en cuenta el contraste urbano, económico y social existente?

 

JÁ: Nuestra labor como vecinos residentes de Tampiquito es de activación y divulgación. En realidad el barrio ya contaba con cierta presencia de organización vecinal, nosotros venimos a sumarnos y apoyar en las actividades que sucedían (fiesta de día de muertos, fiesta de la primavera, festividades religiosas). Nuestro impacto se basa en la cordialidad y el conocimiento que cada vecino tiene del otro. Al provocar encuentros vecinales como son paseos dominicales, mercados, pintas, proyectos de infraestructura pública, entre otras acciones se crean las circunstancias idóneas para que vecinos se conozcan y creen cadenas de valor entre ellos. Esto para nosotros es la base de nuestro impacto directo en comunidades.

 

ACH: ¿Tomando en cuenta el urbanismo de la ciudad de Monterrey y el predominio del suburbio y la avenida como frontera o barrera para permear un desarrollo organizacional, qué estrategias propone Hola Vecino para lograr una sensibilización comunal y cívica?

 

JÁ: Proponemos una nueva cultura vecinal en la que el mérito vecinal se mida y tenga sus remuneraciones. Un ambiente donde puedan crearse y provocarse casos de éxito que es lo que esta ciudad necesita, un poder vecinal en acción. No hace falta socializar los proyectos de urbanismo desde la base vecinal. La autoridad debe de ser mucho más abierta e implementar un lenguaje menos oficial y más apegado a la escala vecinal. En concreto, creemos que el vecino y las juntas vecinales organizadas deben de tener algo a que aspirar más allá de sus juntas. El gobierno debe de ofrecer estos incentivos basados en la medición de su nivel de organización y actividad (no toda la culpa la tiene el gobierno), la iniciativa privada debe de procurar empoderar a las juntas vecinales para que ellos tengan las herramientas, el conocimiento y la representatividad plena de sus comunas. Con esto me refiero a una escuela vecinal, a presupuestos participativos basados en mérito, a concursos vecinales y casos de éxito que inspiren a otros vecinos a ponerse las pilas e inviten al gobierno a respetar e incluir a los vecinos en muchas de sus acciones.

Jesús Álvarez García (Ciudad de México, 1978)

Licenciado en Mercadotecnia Internacional con Maestría en Comunicación realizada en Finlandia. Cofundador de El Narval, organización dedicada a la consultoría para la creación y activación de comunidades. Actualmente conforma parte del equipo de Hola Vecino, asociación civil dedicada a fomentar y fortalecer las actividades vecinales de Monterrey y otras ciudades del país.

 

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