La arquitectura inmaterial de los paisajes sonoros

A pesar del mundo indiscutiblemente visual en el que vivimos, tal vez, el más potente generador inmaterial de emociones es el sonido. La idea detrás del concepto de paisaje sonoro es construir, a través de composiciones auditivas, una representación del medio ambiente ya sea en términos naturalistas o abstractos.
De igual forma que haría un video o una instalación física el paisaje sonoro pretende generar una atmósfera. Cada paisaje tiene su propia composición y una muy individual interacción hombre-sonido.
La primera vez que me vi inmersa en un espacio de esta naturaleza fue hace un par de años en el Museo Universitario de Arte Contemporáneo de la ciudad de México, esta edificación posee una cámara de experimentación sonora realizada de bloques de madera que concentran perfectamente el rebote de las ondas sonoras a la vez que se rodea de completa oscuridad para hacer énfasis en el sentido auditivo. Esta cámara ha albergado proyectos como BlowUp (2010) de Ake Parmerud quien presentó los sonidos producidos por las entrañas de un piano, sonidos que al rebotar con los paneles de absorción y reflexión del sonido generaban una especie de piano psicodélico, pero también ha sido hogar para piezas como Tactosis! (2011) de Jaime Lobato que experimentan con la sinestesia.
La aproximación al mundo del paisaje sonoro tiene, en esencia, una intención muy parecida al que tiene la arquitectura en la manera en que propicia la generación de una serie de imágenes mentales abriendo paso a una memoria multisensorial que, en el caso del sonido, no importa que no exista un espacio físico ni táctil pues las vibraciones se encargan de irrumpir en los recovecos de nuestra mente y exploran emociones y sensaciones. Es impresionante sentir la facilidad con la que un paisaje sonoro nos transporta inmediatamente a un lugar reconocible, al menos dentro de nuestro imaginario, ya sea un bosque, una playa, una calle, un aeropuerto o incluso a escenarios mucho más abstractos. Más allá de la composición musical esta exploración habla de una herramienta despierta que se encuentra constantemente añadiéndole riqueza a experiencias de todo tipo.

En resumen: construir con los ojos cerrados mediante un laberinto de sonidos relacionando cada tono, nota, y textura con elementos de nuestra cotidianeidad, un viaje inmóvil a manera de cápsula del tiempo, arquitectura inmaterial que se vale de la realidad virtual individual.

Recent Posts