Reportando desde acá

Texto por Aaron Gutiérrez Cortes

Quién o qué más teatral que Tijuana, donde de todos los mundos han llegado literales los estilos a adoptarse y adaptarse. A Tijuana siempre le ha gustado ser de otro lado… Pero luego llegó un PATO disfrazado de MONA, irónicamente el símbolo posmoderno más claro en la historia nos ha enseñado a alejarnos de la copia forzada de otras culturas. Esta MONA fea, despeinada y sucia nos enseñó que Tijuana debe verse a sí misma y construirse con lo que tiene y sin quejas, sin culpas, sin miedo. 

Al frente de este país ha estado la ciudad de Tijuana como extensión de una ideología enmarcada en el deseo de pertenecer a un país y su historia. La gran misión de esta parte de México ha tenido que modelarse en distintos mecanismos (no convencionales) para reestructurarse y des-formalizar esa misma hambre de querer ser parte. La reinvención de Tijuana y sus alrededores ha surgido de la misma violencia (o auto-violencia) de la que ha vivido en las últimas décadas. La problemática vivida en contextos internacionales como el narcotráfico, el trato de blancas y la sobrepoblación horizontal entre varias otras, genera condiciones de búsqueda y salida. Una búsqueda de intentos propios, y una salida sin poder ser física o geográfica. La verdadera descripción de esta región es compleja, es necesario estar y entender de manera cotidiana lo que es Tijuana para poder realmente generar intenciones propias y específicas para ésta misma. Ha sido fácil no entender este frente, entidades foráneas que intentan implementar ideas de otros mundos han hecho de Tijuana una gran cornucopia pos-moderna. En nuestro caso (nuestro taller), hemos preferido estudiarnos, investigarnos y desmantelarnos hasta llegar a comprender, si acaso un poco, cómo debemos diseñarnos.

Esta propuesta trata sobre un proyecto de varias vidas. Vidas, humanos, personas de acá́, que hemos entendido cómo vivir en resiliencia. Personas, arquitectos, urbanistas, antropólogos, diseñadores, sociólogos que desde hace varios años se retan a regenerar pedazos de ciudad en decadencia, negligencias autoritarias y sentido común erróneo (o implementado de otros lugares). Estamos entonces en esa búsqueda de inclusividad y regeneración de un lugar con identidades conglomeradas, en donde protegerse a uno mismo es más importante que la colaboración y la protección entre comunidades. Y por eso el querer lograr comunidades emergentes, espacios públicos realmente convivenciales e inclusividad democrática son las premisas más importantes de nuestro taller y proyecto de vidas.
Nuestro proyecto se lleva a cabo a través de los últimos 13 años de exploración y experimento urbano, procesos que constantemente evolucionan y se alimentan de la información que nos regala la urbe y la investigación profunda del movimiento de esta región. Este proyecto de vidas, como le llamamos, se ha llevado a cabo con oportunidades de construcción, regeneración del espacio público, educación para la autoconstrucción y con todo tipo de tecnologías.

Nuestras intervenciones en espacios educativos extremadamente marginados de nuestra región comenzaron en el año 2003 cuando un grupo de maestros nos pidieron ayuda para mejorar escuelas que en realidad eran planchas de concreto cubiertas con lonas. En ese entonces se producían espacios educativos de nivel primaria y secundaria, sin mucha intervención o esfuerzo, pero simplemente por una necesidad obvia que era la población de nuevas comunidades rurales que a lo largo y ancho de nuestra región se autogeneran de manera rápida. Esta sobrepoblación se da por la constante migración que tiene nuestra región, mexicanos de toda la nación llegan a Tijuana en grandes cantidades para poder usar esta ciudad como trampolín para cruzar a los Estados Unidos o simplemente para buscar progreso en sus vidas. Acá existen escuelas primarias rurales con escasos recursos y los alumnos no pueden estudiar de una manera cómoda y eficiente. También existen cajas de concreto llamadas centros comunitarios semi-rurales donde supuestamente son casas de aprendizaje, pero no suelen cumplir dignamente las meras necesidades primordiales para sus usos.

 

Recommended Posts